[Rol] Probando Máscaras del Imperio

[Rol] Probando Máscaras del Imperio

Máscaras del Imperio es un juego de rol ambientado en la España del Siglo de Oro. Sus autores, Gabriel García-Soto y José Manuel Sánchez García, han podido lanzar su obra bajo el auspicio de la editorial Other Selves, editores de La Puerta de Ishtar, Ablaneda o Clásicos del Mazmorreo, solo por citar varios de sus juegos.

Hoy os hablo de este juego debido a mi asistencia al evento Hispania Wargames 2019, celebrado entre el 23 y el 24 de febrero en Alhaurín de la Torre. Mis amigos de MálagaQuest llevaron varias partidas de rol, pero fue una de Máscaras del Imperio la que más me llamó la atención.

El director de la partida, Manu Cervantes (Fase de Mantenimiento), ideó la aventura “El talismán del Eterno”. Si bien utilizó los personajes arquetipo del libro básico (Toro, Midas, Cuerpo y Descarada), les hizo algunos cambios y cuidó mucho el marco en el que se desarrolló la acción. Pero antes de ello, hablemos un poco sobre el sistema de juego.

Máscaras del Imperio utiliza el sistema ¡Atiza!, una variación del sistema WYRM. Los jugadores tienen cuatro características: brío, picaresca, galantería y erudición. De cada uno de estos atributos dependen seis habilidades. Tanto para utilizar una habilidad como para combatir, los jugadores deben tirar un d6, sumarle el valor de la característica (de uno a seis) y añadir otros dos puntos en caso de que utilicen una habilidad marcada. Además, cada personaje cuenta con varios talentos que les otorgan beneficios en determinadas situaciones. También hay que tener en cuenta los puntos de fortuna, que sirven para repetir una tirada, añadir un +2 o ignorar una herida fatal. Éste es, a grandes rasgos, el funcionamiento básico del sistema.

Máscaras del Imperio: al servicio de Lope de Vega

Volviendo ya a la partida y como ya comenté, el director ambientó la aventura en un momento y un lugar muy especiales. En el año 1624 tuvo lugar la representación de “Las alas del Fénix” en Málaga, la única obra que Lope de Vega estrenó en vida en la capital malacitana. Los cuatro personajes pertenecían a la misteriosa Orden de los Encubiertos, una organización al servicio de la corona que vela por el pueblo llano (de ahí viene el título Máscaras del Imperio). Tras darse cita en el corral de comedias de la calle homónima, otro Encubierto llamado Truvio los condujo ante el comandante Olivares.

El comandante no estaba solo, ya que se encontraba junto al mismísimo “Fénix de los ingenios”, don Lope Félix de Vega Carpio. Olivares informó de que recientemente alguien había robado la copia original de “La venganza de la muerte”, la primera obra escrita por el dramaturgo. Sin embargo, los ladrones dejaron una extraña pista: una página con la frase “cuando las flores se unan, la muerte despertará de su letargo” subrayada.

Pero además del problema de Lope de Vega se expuso una situación aún más preocupante. Un grupo de musulmanes estaban dando problemas en la ciudad con el objetivo de recuperar Al-Andalus. Lo más extraño de todo eran los rumores sobre su líder, un enigmático individuo apodado “el Eterno”. Al parecer el Eterno era realmente inmortal, puesto que varios testigos afirmaban haberle herido mortalmente en diferentes ocasiones.Máscaras del imperio - Corral de comedias

Así luce en la actualidad el corral de comedias de Almagro (Ciudad Real).

Este grupo había sido visto recientemente en el puerto de Málaga rondando los barcos de esclavos. Oliveros dejó caer entonces el nombre de Vílchez, un antiguo pirata convertido en tratante de esclavos que podría saber algo. Su barco, “La bolsa del feligrés”, estaba fondeado en el puerto.

La conversación se vio truncada cuando atacaron a Truvio con un dardo. Midas disparó con su pistola pesada al atacante antes de que se escabullera por una ventana, impactándole en el pecho. No obstante, al asomarse a la calle los personajes no vieron al felón en el suelo. Mientras Midas y Toro bajaban a la calle a cerciorarse de la desaparición del sujeto, Cuervo se dio cuenta de que el dardo estaba envenenado con cicuta. Hábilmente sorbió el veneno de la herida de Truvio, salvándole la vida.

Fuera del corral de comedias, Midas y Toro comprobaron que solo había una capa agujereada. Al no ver al sospechoso volvieron a reunirse con el grupo. Al pasar de nuevo por la ventana vieron al atacante, que se identificó como el mismísimo Eterno y se burló de los Encubiertos. Sin pensárselo dos veces Toro saltó tras él para impedir que escapara entre el populacho. ¿Pero cómo encuentras a una persona cuando decenas, si no centenas, visten igual que ella? Un lugareño informó al grupo de que varios hombres habían estado repartiendo túnicas exactamente iguales a la del malhechor.

Máscaras del Imperio - Málaga en el Siglo de Oro
Grabado de Málaga durante el Siglo de Oro. Imagen de la web Málaga Historia.

Perdida la pista del Eterno, los personajes se dirigieron al puerto para hablar con Vílchez. El grupo se desplazó con el carruaje de Midas, lo que les brindó un viaje tranquilo. Ya en el puerto de Málaga decidieron comenzar la búsqueda en una sucia taberna frecuentada por marineros. Lo cierto es que encontrarlo fue la parte fácil del trabajo; lo difícil fue conseguir su colaboración. Vílchez se sentaba en una amplia mesa junto a los miembros de su tripulación. La escena estuvo cerca de acabar en desastre, ya que la actitud chulesca de varios marineros casi provocó una trifulca con Descarada y Toro. Por suerte la sangre no llegó al río y los Ocultos consiguieron hablar con el esclavista acerca de la misión.

Vílchez informó al grupo sobre la desaparición de una decena de esclavos. Entre ellos destacaba uno, el chamán de una tribu capaz de hablar la lengua de Cervantes. Además, poseía un anillo de bella factura, un trabajo imposible con la tecnología de su tierra natal. Un marinero interrumpió la conversación para avisar  de que habían aparecido los cadáveres de nueve de los esclavos desparecidos. No obstante, el chamán no estaba entre ellos. Esta escena se vio interrumpida por una tremenda explosión en la ciudad. Viendo peligrar su negocio, Vílchez se desprendió del anillo y levó anclas en busca de un puerto más tranquilo.

Sangre y fuego en el casco antiguo

Superada la confusión inicial, los Encubiertos volvieron a utilizar el carruaje para desplazarse al origen de la explosión, cercano a la actual plaza de la Constitución. Antes de llegar hubo una segunda explosión. Cuervo aventuró que el explosivo debía ser pólvora por los rastros de humo. Al llegar al lugar de las detonaciones el grupo encontró a las fuerzas del orden combatiendo a los hombres del Eterno, que armados con mosquetes disparaban desde un edificio.

Dispuestos a pararles los pies a los infieles, dieron un rodeo hacia lo que hoy sería el pasaje Chinitas. Tras dejar el transporte los personajes se toparon con un lugareño a cuyo cuerpo se habían adosado varias cargas de pólvora. Cuervo fue capaz de inutilizar el mecanismo, aunque no sirvió para mucho puesto que dos adversarios le dispararon a traición. Algo más adelante el Eterno volvió a hacer acto de presencia. No obstante, en esta ocasión poseía una baza que impedía atacara los Encubiertos: tenía al comandante Olivares en su poder.

En ese momento Cuervo reveló su origen árabe e intentó hacer entrar en razón al adversario. Al no surtir el efecto deseado, Midas probó a mostrarle el anillo que le entregó Vílchez. La visión de la sortija provocó que soltara a Olivares para tratar de escapar. La pistola pesada de Midas, combinada con el poderío físico de Toro, se lo impidieron. Además, Cuervo le administró una extraña sustancia que le dejó inconsciente.

Máscaras del Imperio - Ficha

Parecía que la misión se acercaba a su fin, pero nada más lejos de la realidad. Con la intención de interrogar al Eterno, Olivaresel grupo se las vieron con numerosos enemigos en su camino de vuelta al carruaje. Mientras Cuervo y Midas transportaban al árabe, Toro, Descarada y Olivares intentaban repeler varias acometidas hasta unirse a los soldados. Sin embargo, uno de los herejes cometió la locura de inmolarse con pólvora, lo que provocó un caos aún mayor. La mayoría de soldados cayeron en el ataque. Los Encubiertos recibieron importantes heridas, incluido Olivares, pero fueron capaces de llegar al carruaje con el Eterno y escapar.

¿Cómo terminará esta emocionante historia? ¿Qué trama el Eterno y qué relación tiene con el chamán huido? ¿El robo de la obra de Lope de Vega está relacionado con los incidentes en Málaga? Por desgracia tendremos que esperar a salir de dudas, ya que el director decidió terminar en ese punto la sesión con la promesa de cerrar la aventura por Internet.

Máscaras del Imperio es un juego con un sistema sencillo y un trasfondo interesante. Su precio no es muy alto (22 euros) y el formato apaisado llama la atención. Si os gustan las partidas llenas de aventuras y las historias de capa y espada dadle una oportunidad. ¡A fe mía que esos entuertos no se van a desfacer solos!

2 opiniones en “[Rol] Probando Máscaras del Imperio”

  1. ¡Joder qué reseñón de mi partida tío! ¡Me ha encantado! Espero que nos veamos prontito y que podamos coincidir para terminarla más pronto que tarde. ¡Un abrazote!

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